18.3.15

Crónicas: autoras y lectoras de la ciencia ficción

He aquí la segunda crónica de la semana pasada, que se complementa con la entrada del lunes sobre editar poesía.
Y he de decir que, al contrario que en la crónica anterior, a esta le pude sacar más de una pega... Y que a lo mejor trae algo de cola.

El cartel.
(Fuente: CSIC)


La charla, llamada Entre el género de la ciencia-ficción y el género femenino: Autoras (y lectoras) desde Mary Shelley, impartida por Sara Martín Alegre, se inscribe dentro del programa de charlas del concurso INSPIRACIENCIA, del que os recomiendo que participéis, escritores que leéis este blog. Este año, el tema de las charlas era "Científicas, escritoras, lectoras. En las fronteras de la ciencia y la literatura".
Mary Shelley ha sido reconocida como la madre de la ciencia-ficción gracias a su obra maestra, Frankenstein (1818). Aunque esta novela demuestra claramente que a las mujeres hace mucho que nos interesa el impacto de la tecno-ciencia sobre la vida eso no quiere decir que ni las autoras ni las lectoras hayan sido tratadas con total igualdad dentro del mundo de la ciencia-ficción. Esta charla se adentra en esta situación, a su vez defendiendo la ciencia-ficción como el género literario y audiovisual más progresista en el tratamiento del género femenino, tanto por parte de mujeres como de hombres.
ADVERTENCIA: ESTA CRÓNICA TIENE GRANDES DOSIS DE IRONÍA.
Y HAY MUCHA CRÍTICA.
 SI TE LO VAS A TOMAR TODO AL PIE DE LA LETRA,
EL ICONO DE CERRAR ESTÁ ARRIBA A LA DERECHA.

Al principio de la charla, la señora Martín nos indicó que cogiéramos un papel a modo de indicación que había en la entrada del auditorio, porque si no "nos perderíamos en sus explicaciones". A grandes rasgos, lo que había en su presentación estaba casi punto por punto en la hoja, por lo que cogí pocos apuntes. En cierto modo, todo ello me pareció muy académico
Además, se nos advirtió de que era profesora de Estudios Ingleses, por lo que desconocía el panorama de la ciencia-ficción española escrita por mujeres, a excepción de la antología de Alucinadas y de cuatro autoras más (Elia Barceló, Pilar Pedraza, Carme Torras y Angélica Gorodisher), lo que me pareció una pobre tarea de investigación por su parte.

Pero... ¿hubo tantas escritoras en la charla como esperaba? No exactamente... si ya tienes ciertos conocimientos de ciencia-ficción, como era mi caso; no he leído mucho aún, pero conozco muchísmo. Y destinar casi la mitad de la charla a hablar del panorama resulta excelente si no te suena ningún nombre, pero en mi caso, me pareció excesivo. 
Por cierto: según ella no era relevante hablar de mujeres en el campo audiovisual de la ciencia-ficción, a excepción de figuras como las de Sarah Connor, Ellen Ripley, Starbuck y Mako Mori, además de Battlestar Galactica, porque la imagen que se solía presentar en la ciencia-ficción audiovisual de la mujer era negativa.

Incluso de la imagen negativa y sexista de la mujer en el campo audiovisual en el ámbito de la ciencia-ficción, que aún sigue, puedes encontrar cosas positivas... Para muestra, un botón.
Nichelle Nichols se iba a ir de Star Trek (una serie cuyos modelos no eran exactamente feministas), y Martin Luther King le dijo esto. (Además de otras cosas, como que era el único programa que dejaba ver a sus hijos hasta tarde, y que era su heroína).

También decía: "Usted ha cambiado el rostro de la televisión. Para siempre. Porque… este es un papel único en un momento único que transpira la vida de lo que estamos defendiendo: la igualdad…".
¿Y por qué os hablo de Star Trek? Porque Uhura era un personaje en un futuro donde las desigualdades no existían. No solo de género, sino de raza. 
Sí, podía ser contradictorio ofrecer a la mujer como mero objeto sexual y de admiración y a la vez abogar por el pacifismo y la igualdad cuando era todo lo contrario (y como se habla en este artículo), pero pensad en la imagen tan atractiva que ofrecían personajes como Spock o Uhura.

En otro orden de cosas, está bien que se hable de autores masculinos si te centras en estudios de la masculinidad, pero centrarte excesivamente en ello puede despistar, y más en el caso de olvidarte de autores como Douglas Adams, Stanislav Lem, incluso el 1984 de Orwell y Un mundo feliz de Huxley. Y he dicho cuatro autores clásicos relativamente conocidos fuera de una lista de las diez mejores novelas según la revista Cuásar (en el papel escrito Quasar (sic)), que fueron de autores como Sturgeon, Herbert, Bester, Dick, Gibson, Pohl, Bradbury, Asimov y la propia LeGuin, que son para un lector de ciencia-ficción bien conocidos, y ni se habló de autores contemporáneos como Scalzi, Mélville, Bacigalupi... ¿sigo? (Ni del propio Pratchett...)

Primero habló de los padres de la ciencia-ficción, en especial de Ada Lovelace (como científica) y de Mary Shelley (y un poco por encima de Verne y de Wells), de un par de científicas británicas, y luego se centró en los Nobel científicos entregados mujeres muy por encima, indicándonos que miráramos la la lista, además de hablar de María Blasco.
Después pasó a libros y a autoras de ciencia-ficción moderna, siendo el último libro del 2003, cosa que me entristeció porque ni siquiera se comentaron autoras de más allá y de esta misma década, como por ejemplo a Jo Walton, a Aliette de Bodard, a Elizabeth Bear, a Ann Leckie, a Catherynne M. Valente... ¿sigo?
Sí, estaba Lois McMaster Bujold, y autoras como Doris Lessing o Margaret Atwood (que, por cierto, no se habian incluido en la lista de premios Nobel porque se reducían a las científicas, pero sí en una lista de muchas autoras, casi angloparlantes a excepción de las que ya he comentado anteriormente).
Pero no todo es negativo: lo bueno es que desconocía todos los libros de la lista, a excepción del de Ursula K. LeGuin, por lo que esta lista me podrá servir el día que quiera leer libros de las últimas décadas del siglo XX. Tampoco existe bibliografía de sci-fi hoy en día... ni hablemos de Miquel Barceló.

Luego habló de estos cuatro libros:

Y los que más me llamaron la atención fueron La mutació sentimental, de Carme Torras y Matter, de Ian M. Banks, cuya reflexión podía ir incluso más allá de lo que se planteó la propia señora Martín; no solo en el ámbito propio del género, sino de la dualidad hombre/mujer.

Intentó incentivar al final de la charla que todo el mundo leyera más ciencia-ficción, que se hiciera una ciencia-ficción alternativa, que los autores dieran relevancia a los autores de ciencia-ficción pro-feministas... Todo muy correcto, y muy loable.

La cuestión fue cuando le pregunté sobre qué le parecía el nuevo libro de Rosa Montero, El peso del corazón. Y en lugar de decir "no me gusta su estilo, me parece demasiado recargado" o cualquier otro atenuante, me cruzó los dedos. "Aléjamela de mí", quiso decir. 
Luego se puso a criticar la prosa que de muchos autores españoles, y el abuso de adjetivación (aunque esas no fueran sus palabras, claro está). A mí no me dolió especialmente, pero sí me pareció contradictorio, más si cabe en el contexto previo de la charla, donde al principio dijo que decía a sus alumnos que no debían hacerle ascos a nada. (¿Incluiría Cincuenta sombras de Grey?)
Si tenemos en cuenta que el estilo literario de Rosa Montero puede ser el acostumbrado de leer para un lector que decida adentrarse en el mundo de la ciencia-ficción y que quiera iniciarse en algo más sencillo que no otras obras más complejas y hard, ¿por qué hay que negárselo? ¿Por qué se dice que se debe evitar el esnobismo literario para luego caer, de un modo u otro, en él? ¿Y por qué se debe decir de esta manera en una charla planteada de forma tan introductoria, donde le niegas la oportunidad a alguien tan categóricamente, sin oportunidad de réplica?

Ya está, ya me calmo.
Me pareció interesante que al final hablara muy por encima de libros escritos o ambientados fuera del ámbito europeo o estadounidense, como en el caso de Lauren Beukes (una autora sudafricana) y su Moxiland, o River of Gods, de Ian McDonald, ambientado en una India futura.
Lo que me apenó mucho, y barriendo para casa, fue la nula mención a la ciencia-ficción infantil y juvenil, habiendo dos niñas en la sala, y que seguramente también son un buen lugar de entrada del mundo de la ciencia-ficción. Ni siquiera Los juegos del hambre. Ni El Dador

Yo al final de la charla. Y luego también, recordándolo todo.
¿Y cuál es la conclusión de esta crónica?
  • Que no salí excesivamente contenta. 
  • Que me esperaba otra cosa. 
  • Que menos mal que encontré libros y que el viaje no fue en vano.
  • Y que de incluso las experiencias flojas y de las expectativas demasiado altas se pueden sacar cosas positivas. ¿Veis todos los nombres y títulos que os dicho?
    Seguro que os sirven de algo, guiño guiño.
(Nota final: Desde aquí, en mi humilde buhardilla, debo darle las gracias a Sofía Izquierdo, de Destornillador Sónico, por charlar conmigo antes y después de la charla, y ser una buena fuente de contraste.)

2 comentarios:

  1. Wow, ¡estás muy entendida en temas de ciencia ficción! Ya sé a quién preguntarle cuando quiera saber sobre el tema ;) Interesante y completa la entrada, una pena que que sepa tan poco del asunto que no puedo comentar al repecto. Lo que no quita que me guste leer este tipo de entradas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sé más que he leído, pero espero poder solucionar esto en cuanto acabe la carrera.
      ¡Gracias por comentar!

      Eliminar

(Hola. Este es el contestador del blog.
Aquí abajo hay espacio para comentar lo que has leído o visto arriba. Los comentarios serán respondidos en menos de una semana.
Y pasa, pasa, que al té invita la casa. :)

Piiiiip).