3.4.15

En la frontera final. Star Trek: La nueva generación

A principios de este mes acabé una serie tan larga como la que es Star Trek: La nueva generación. Después de 176 episodios y más de dos años viéndola a razón de un par de capítulos por semana, apena dejar una serie tan larga (y en cierto modo entrañable) detrás.
(Fuente)
Así que, a modo de homenaje, os comentaré un poco algunos de mis episodios preferidos. Sin spoilers (y con los títulos en inglés y muchos gifs de por medio), claro, por si os apetece verla un día de estos.

Os diría que no sufráis con la primera temporada, si empezáis a verla, porque es la que más regusto tiene a la serie clásica. Esto son los años 80, por favor, no los 60, por lo que ciertas tramas os parecerán aburridísimas y nefastas; no desistáis, porque tenéis a Q, ese gran personaje que salva un par de episodios.

Si no fuera porque los capítulos avanzan tramas (como Datalore, uno de los mejores de esta temporada, y The Big Goodbye, que empieza el ciclo de la sala de hologramas, o The Skin of Evil, que adelanta tramas), os diría que os lo saltaseis todo.

En cuanto a la segunda, contiene un par de episodios que están en mi top diez, además de conocer a un personaje tan misterioso como es Guinan. 
Esa gran Whoopi Goldberg ♥
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El primero es Elementary, Dear Data, que empieza a dar pistas de la gran amistad entre Geordi y Data, quizá la mejor que hay en la nave; y con una trama de Sherlock Holmes, ¿a quién no le puede gustar esto? Y con Data (que no lo neguemos, es uno de mis personajes preferidos) va The Measure of a Man, que lidia con las leyes de Asimov y otros problemas de la robótica; como se acaba demostrando, más filosóficos que no físicos. (Y aquí es cuando comienzan los grandes discursos de Picard). 
Aunque no forme parte de mi top diez, también hay que mencionar Q Who?, que también es de esos episodios que adelantan acontecimientos y te hacen gruñir un "maldito seas, Q".
Luego hay que nombrar el infame Shades of Gray, que es un no-no. No lo veáis. No. Es el peor episodio de toda la serie, puro reciclaje. Incluso lo mencionaron como mal ejemplo para hacer un episodio de reciclaje en Legend of Korra...

En cuanto pasas la infamia de Shades of Gray llegas a la tercera temporada. Oh, la tercera temporada es una gran escalada de episodios, que suben y suben de calidad hasta llegar a The Best of Both Worlds, que te destroza el corazón.
A destacar de esta temporada, borgs aparte, os recomendaría Who Watches the Watchers, grandísimo episodio sobre la primera directiva; Sarek, una gran episodio de un personaje de la serie clásica (que no será el único, cofcofRelicscofcofUnificationcooof); Yesterday's Enterprise, que toca un tema que me encanta en la ciencia-ficción como son las paradojas temporales, o Hollow Pursuits, que también presenta a un personaje tan hipocondríaco y pasado de vueltas como es Reginald Barclay, fantasías incluidas.
Sr. Brócoli.
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Y la cuarta temporada es el gran complemento a esa tercera temporada de escalada de calidad. Os diría que es la mejor de toda la serie, y seguramente no me equivocaría.

Después de The Best of Both Worlds, Family y Brothers, una gran tríada de episodios, hay episodios como Remember Me o Data's Day. Con Data hay que mencionar que uno de mis capítulos preferidos de la quinta temporada es Hero Worship, que sí que está en mi top diez, y no sé ni justificarlo. 

Es tan entrañable que sobran las palabras.
En la quinta temporada hay grandes episodios... como Darmok (muy interesante desde el punto de vista lingüístico), The Inner Light (que me hizo llorar como una magdalena) y luego otros que me hicieron reír, como Disaster, que contiene una de las escenas con más consecuencias de toda la saga.

Una mujer a punto de dar a luz, un klingon asustado...
¡Un gran espectáculo!
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Y en la sexta aparecen grandes episodios puntuales que redondean lo que está a punto de terminar. Desde las otras posibilidades de Tapestry (otro de estos que te apuñalan por la espalda de lo dolorosos que resultan), Rascals (algunos personajes convertidos en niños, ¡el capitán Picard con pelo!), A Fistful of Datas (un gran episodio de la sala de hologramas... en el que seguro que Brent Spiner disfrutó como un chiquillo), Birthright (interesantísimo en el análisis psicoanalítico de los sueños), Frame of Mind (el mejor episodio de Jonathan Frakes de toda la serie)... hasta llegar a Descent, un auténtico descenso a las tinieblas, a lo más oscuro de nosotros mismos.

De la séptima temporada, finalmente, destacaría tres episodios: Parallels (hola, alternativas temporales), Lower Decks (donde el protagonismo lo tienen los camisas rojas) y el episodio final, All Good Things...
So, five-card stud, nothing wild...
and the sky's the limit.

(Fuente)
A veces va bien mirar algo que no sea de este año, o del pasado. Dar distancia y ver series como esta nos ayuda también contemplar adónde ha llegado la televisión de hoy. 
Y no hay que negar que La nueva generación tiene grandes cosas como son los capítulos entre temporadas, un gran antecedente de las midseason que ocurren hoy en día en series como Mad Men, por ejemplo. Personalmente, es algo que me encantaría que volviese a pasar... ¿os imagináis a los fans especulando durante meses de las cosas que han ocurrido y van a ocurrir? (Ah, que eso ya pasa. Nada nuevo bajo el sol, entonces).
Si algo bueno tiene esta serie, es que lo importante, al fin y al cabo, son los personajes. Sin ellos, dudo que hubiera sido capaz de aguantar tantas horas seguidas con ellos y tantos sábados por la noche siguiendo sus aventuras.

Afortunadamente, aún los veré un poco más... porque quedan las películas. Y cómics

Bonus track: ¿os suena esto?
Pues en realidad aquí no vemos que el capitán está enfadado, como se usa normalmente este meme, sino que... está recitando una remezcla de sonetos de Shakespeare (en Ménage à Troi). Con todo el esfuerzo del mundo.

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